¿Cómo llevar a cabo un HAZOP exitoso y no morir en el intento?

En el último siglo, el sector petrolero ha pasado de ser una industria naciente, en 1850, a ser una de las industrias más grandes del planeta, con picos de 75 millones de barriles diarios producidos. Sin embargo, este crecimiento no ha sido un camino sin tropiezos y la industria ha sufrido accidentes con grandes consecuencias; tales como, los desastres de la plataforma Piper Alpha, la refinería Milford Haven, la plataforma Deepwater Horizon o el terminal de almacenamiento de Buncefield, entre muchos otros, cuyas pérdidas se miden en miles de millones de dólares y/o cientos de vidas humanas.
 
Cada uno de estos casos ha sido analizado por expertos para obtener la mayor cantidad de lecciones aprendidas y disminuir la probabilidad de que este tipo de eventos vuelva a suceder. De tal manera que, actualmente, vivimos en una época en la cual las industrias, no solamente la petrolera, han ido tomando cada vez más y más conciencia de la importancia de la seguridad de los procesos.
 
Por lo anterior, los estudios que permiten detectar de manera anticipada los riesgos que pueden llegar a presentarse, han tomado una importancia invaluable como recurso para estimar riesgo, identificar causas y consecuencias de posibles eventos peligrosos asociados a una determinada industria, operación o proceso. Entre estos se destaca, el estudio HAZOP, como una de las técnicas más utilizadas para este fin.
 
Un estudio HAZOP es un análisis cualitativo (o semi cuantitativo de acuerdo a algunas aproximaciones) y estructurado de un sistema, proceso u operación, llevado a cabo por un equipo multidisciplinario. El grupo de trabajo realiza el análisis utilizando palabras guías, en combinación con los parámetros del sistema, para buscar desviaciones significativas de la intención de diseño. A pesar de ser un estudio sistemático y riguroso, el análisis apunta a ser creativo y abierto, lo que lo hace muy popular en las diversas industrias.
 
No obstante, el hecho que sea uno de los estudios de riesgos más utilizados no significa que sea sencillo o infalible. Por el contrario, es una técnica que si no es aplicada de manera correcta puede extenderse exageradamente en el tiempo y, aun así, generar resultados que no son óptimos o que no reflejan la realidad del proceso o de los procesos evaluados.
 
A continuación, se listan los puntos más resaltantes a considerar durante la realización de un HAZOP.
 
              A.     Selección de la técnica:
Partiendo desde el origen, la popularidad y versatilidad del HAZOP lo hacen el estudio de riesgos por excelencia; sin embargo, esto no significa que sea un estudio todo terreno. El HAZOP requiere un nivel alto de definición, una ingeniería desarrollada con operaciones y equipos ya establecidos y un cierto nivel de complejidad por parte de los procesos.
 
Pretender ciegamente utilizar un HAZOP durante una fase de ingeniería conceptual o en una etapa temprana de ingeniería donde aún no han sido definidos detalles primordiales de los equipos, solo generará un HAZOP incompleto del cual surgirán un sinfín de recomendaciones que podrían haberse evitado solo con seguir el desarrollo normal de la ingeniería.
 
De la misma manera, realizar un HAZOP para un proyecto cuyo objetivo sea realizar pequeñas modificaciones al proceso, tales como incluir un par de válvulas de bloqueo en el sistema, generaría inconvenientes desde la definición de los límites del estudio hasta la subutilización del recurso. Este tipo de modificaciones pueden ser cómodamente manejadas mediante la aplicación de técnicas más sencillas como el estudio What If.
 
              B.     El grupo de trabajo:
Una de las características de éste y otros estudios de riesgos es que para su desarrollo debe contarse con un grupo de trabajo multidisciplinario con alto nivel técnico y conocimiento en el área (con personal de operaciones como participante estrella), esto tiene como ventaja el darle un enfoque global y completo al análisis, permitiendo que los resultados tengan un alto nivel de credibilidad. En la práctica, este punto puede presentar ciertas desviaciones, el personal que asiste puede no tener las competencias técnicas requeridas para evaluar el sistema o simplemente asiste al estudio sin conocimiento previo del proyecto. Otro punto importante es que el facilitador sea competente para aplicar la técnica correctamente sin dejar cabos sueltos y mantener bajo control a los participantes y garantizar la eficiencia en el desarrollo de la actividad.
 
Es recomendado garantizar que todo el personal que forme parte del estudio tenga las competencias requeridas, lo que hace necesario una gestión de competencias por parte de quien esta a cargo del estudio.
 
              C.     Límites del estudio:
Durante el desarrollo de un HAZOP se deben establecer de manera precisa los límites del estudio. En ocasiones, es sencillo perder de vista este límite y cruzarlo, llegando al punto de verificar puntos que están fuera del alcance del proyecto, lo que genera un gasto innecesario de recursos, principalmente el tiempo de todos los participantes.
 
Este “vicio” puede ser evitado de manera sencilla, garantizando que el alcance del estudio se explique a los miembros del grupo de estudio al iniciar las sesiones.
 
              D.    Subestimar o sobreestimar el riesgo:
La practicidad y facilidad de aplicación de la técnica permite trabajar en una serie de rangos para los valores de frecuencia y severidad, permitiendo que estimar el riesgo para cada escenario peligroso sea una actividad relativamente sencilla. Sin embargo, esta aproximación puede ser un arma de doble filo, puesto que depende en gran manera de la experticia del grupo de trabajo.
 
Un grupo de trabajo “pesimista” tendrá tendencia a reflejar riesgos más altos de los que realmente existen, generando costos adicionales para mitigar riesgos sobreestimados; mientras que, uno “optimista” tendría tendencia a minimizar el riesgo dejando una brecha sin cubrir.
 
Este punto puede minimizarse garantizando la experiencia y competencias del facilitador y los asistentes en el tipo de sistemas u operaciones que son objeto de estudio del taller HAZOP.
 
La consistencia de criterios es fundamental durante el análisis y puede ser reforzada haciendo uso de procedimientos claros con información de soporte suficientemente aceptada (tablas de frecuencias esperada para un evento iniciador típico, por ejemplo).
 
              E.     Sobreestimar o definir incorrectamente las salvaguardas:
Por regla general, en un HAZOP se deben listar las salvaguardas disponibles y permite identificar las salvaguardas que puedan ser requeridas en función al nivel de riesgo estimado.
 
La regla de oro en este punto es no incluir el efecto de las salvaguardas sobre el riesgo. Incluir intuitivamente la disminución del riesgo creará la posibilidad de un doble conteo de efecto de las mismas. Por ejemplo, decir que el riesgo de sobrepresión en un recipiente es bajo puesto que existen válvulas PSV, esto priva al grupo de trabajo de estimar adecuadamente las consecuencias de ese evento.
 
              F.     Querer replicar un estudio anterior:
Al realizar un estudio HAZOP es común escuchar cosas como, “este estudio es sencillo, esta planta es idéntica a nuestra planta o existente”; u otros más “atrevidos” como, “¿por qué debo hacerle un estudio a esta planta ubicada en X lugar, si es un espejo de nuestra planta en Z lugar?” No obstante, se debe tener presente, que ninguna planta es igual a otra, siempre existirán diferencias, incluso aunque sean diseñadas a modo de espejo.
 
Un caso puntual, siguiendo el mismo ejemplo sería construir una planta en Rusia basada en una planta existente en Venezuela. Los riegos asociados a temperaturas bajo cero y su afectación en las instalaciones son inexistentes en Venezuela, pero son el pan de cada día en Rusia. Si a lo anterior le sumamos el hecho que cada equipo de trabajo es único se puede establecer el principio de que “ningún HAZOP es igual a otro”.
 
              G.    Falta de evaluación de nodos “no tradicionales”:
En los últimos cambios en las normativas, se han incluido una serie de consideraciones para nuevos nodos “no tradicionales”, como lo son la seguridad física y cyber seguridad; esto con la finalidad de adaptarse a los tiempos cambiantes donde se han presentado casos de hackeos en redes de seguridad de planta o incluso protesta, vandalismo o sabotaje en áreas de procesos. Sin embargo, no todos los estudios actuales consideran este tipo de nodos; por lo que, los riesgos asociados a esto suelen pasarse por alto.
 
Para finalizar, se pueden mencionar algunas recomendaciones generales que pueden ser de utilidad al momento de realizar este tipo de análisis:
 
  • No usar el HAZOP como método infalible para todo proyecto.
  • Validar que el personal a desarrollar el HAZOP cumpla con el perfil requerido (experiencia y conocimiento).
  • Mantener el control del grupo del estudio y evitar que divaguen.
  • Definir desde el principio y de manera precisa el límite de batería del estudio.
  • Tener extremo cuidado en el trato de las salvaguardas.
  • Recordar que no existen dos estudios de riesgo iguales.
  • Considerar la evaluación de nodos de seguridad física y cyber seguridad.
Estos son solo algunos de los puntos que suelen afectar el resultado de un HAZOP, otros podrán identificarse con el tiempo y la experiencia adquirida mediante la práctica, pero si mantienes estos puntos en mente podrá, no solo sobrevivir a un HAZOP, sino realizar un estudio de calidad.
 
Luis Aular
FSEng TÜV SÜD TP18051529 Functional Safety Specialist with Distinction (Risknowlogy)
Romel Rodriguez
Functional Safety Expert TÜV SÜD TP18010990 | ISA84/IEC 61511 Expert | FSEng TÜV Rheinland 575/07 | PHA Leader

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